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Mi peque ha nacido con un pie zambo (equinovaro) II

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Tras haber pasado por quirófano en 5 ocasiones (y aun estar pendiente de una última operación) no podía dejar de pensar lo triste que sería que Gabi tuviese que vivir la misma experiencia que yo. Los días antes de la visita a la consulta del traumatólogo se me hicieron eternos pero por fin llegó la semana del 7 de enero.

Tocaba revisión con Gabriela y teníamos miles de preguntas para trasladarle al doctor Emilov.

Tras explorar a Gabi, nos dijo que estaba todo bien y nos dio todos los detalles de la situación. En ninguna ecografía había quedado patente que la peque podía venir con los pies zambos ya que, supuestamente, se debe a una cuestión postural (porque Gabriela solía sentarse sobre el pie derecho) pero realmente no saben confirmarnos si su lesión se ha debido a la postura o es una cuestión genética.

El caso es que el doctor (que además de un excelente profesional es muy didáctico) nos comentó cuál iba a ser la “hoja de ruta” en el tratamiento de Gabi:

– Tendría que estar escayolada de ambos pies durante 2 meses (cambiando las escayolas cada 15 días)

– A continuación retiraría la escayola del pie izquierdo (puesto que estaba menos afectado que el derecho) para, al tercer mes, valorar si habría que hacer un pequeño corte en el tendón de aquiles del pie derecho y quitar también la escayola de dicho pie.

– A partir de ese momento Gabriela debería llevar una férula especial (llamada Férula de Dennis Brown) durante las 24 horas del día.

– Llegado el sexto mes, la peque solo tendría que llevar la férula durante las horas de sueño. Como Gabi no duerme siesta, solo la lleva por la noche.

– Si todo sale según lo previsto, Gabriela dejará de usar la férula al cumplir los dos años.

Toda esta información nos pilló por sorpresa porque vimos que el doctor tenía muy claro todo. Y más aun, me llamó mucho la atención que no mencionase en ningún momento la posibilidad de hacer pasar a Gabi por quirófano.

El método que aplica el Dr. Emilov se llama “Ponseti” ya que su inventor fue el Dr. Ignacio Ponseti, menorquín de nacimiento que se ganó el respeto de la comunidad científica internacional gracias a su innovador tratamiento para los pies zambos (equinovaros)

Dr Ignacio Ponseti

Lo que hizo el Dr. Ponseti fue idear un método muy económico (porque no precisa de intervenciones quirúrgicas complejas) basado en el uso de escayolas que fuerzan la postura correcta del pie. Si bien es cierto que parece sencillo aplicar este método, no lo es tanto. De hecho, por desgracia, en España aún no está muy extendido porque los traumatólogos que quieren llevarlo a cabo deben aprender correctamente la técnica.

El método Ponseti ha salvado de la exclusión social (y sigue haciéndolo en todo el mundo) a miles de niños en África cuyas familias no habrían podido pagar las costosas intervenciones quirúrgicas.

Afortunadamente para nosotros, el Dr. Emilov del Hospital Puerta de Hierro de Madrid si lo aplica 😉

Lo más sorprendente es que TODO lo que nos dijo está ocurriendo. A día de hoy, Gabriela tiene casi 11 meses y sus pies están completamente recuperados. Sigue usando la férula de Dennis Brown para dormir (y evitar que sus pies vuelvan a la posición inicial) pero afortunadamente puede hacer vida completamente normal.

Lo único que tenemos que hacer es cambiar los zapatos especiales y la férula cada equis tiempo. La peque está creciendo y los zapatos se le quedan pequeños. Además, la barra de la férula tiene que permitir que los pies estén alienados con los hombros.

Pero más allá de eso, Gabi no tiene que llevar zapatos de ortopedia (que además son carísimos), puede gatear, está aprendiendo a andar, y puede jugar como cualquier otro peque de su edad.

Desde este blog animo a los profesionales y responsables de los distintos hospitales de nuestro país a que se interesen por este método que no solo ahorra muchas intervenciones quirúrgicas (con los riesgos que conllevan), es muy barato (solo se usan escayolas y si hay que practicar el corte en el tendón de aquiles se hace de manera ambulatoria y con anestesia local), y además tiene una efectividad del 98%

También quiero animar a todos los padres y madres que tienen que pasar por este trance. Os aseguro que acaba siendo muy llevadero (sobre todo porque se ven resultados desde el primer momento) pero, POR FAVOR, no dejéis de cumplir a rajatabla con el tratamiento.

Sabemos que puede ser complicado sobre todo, por la sensación de estar permanentemente observados. A nosotros nos miraban constantemente cuando salíamos a dar paseos con Gabriela. Primero porque sus escayolas no dejaban indiferentes a nadie (un bebé recién nacido y escayolado hasta las ingles llama mucho la atención) y después luciendo su férula de Dennis Brown (esas enormes y pesadas botas también son muy llamativas).

De hecho nos encontramos con personas que se paraban a cuchichear mientras nos señalaban. Gente maleducada hay en todas partes pero, de verdad, no dejéis de hacer vida normal con vuestr@ peque y más aún, nunca os avergoncéis porque tenga que llevar puesta la férula. Sé que es muy duro ver a vuestr@ hij@ con unas botas incomodísimas durante 24 horas al día y más adelante, tener que pelearte con el todas las noches para ponérselas pero recordad que si no hacéis correctamente el tratamiento, cabe la posibilidad de que involucione y haya que comenzar de nuevo. Eso SI sería traumático.

Han pasado 10 meses y medio desde que empezó esta aventura y ahora ya no es la gente de la calle, somos nosotros, su madre y yo, los que miramos constantemente a Gabriela, y lo hacemos con muchísimo orgullo porque vemos, día a día como evoluciona y supera todas las barreras, como cualquier otro peque, con sus pies sanos. Sanísimos. Primero aprendiendo a gatear, ahora ya sabe ponerse de pie y pronto, muy pronto, comenzará a caminar.

*Por cierto, si al leer este post habéis pensado este método se llama igual que el co-presentador del Carrusel de la Cadena SER, que sepáis que el Dr. Ignacio Ponseti era el tío-abuelo del periodista deportivo. 😉

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Aprendiendo a gatear

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Cada día que pasa tu peque tiene un nuevo reto por delante porque descubrir el mundo no es tarea fácil!

Antes de seguir, es importante que tengas presente que cada peque es diferente al resto. Olvídate de las comparaciones porque las edades, las fechas, los plazos y los percentiles son ORIENTATIVOS. Nada más.

Dicho esto, te recuerdo que la edad aproximada para que los peques aprendan a gatear se sitúa entre los 6 y los 10 meses (aunque muchos pasan de esta fase “tan arrastrada” y echan directamente a andar)

Es una etapa difícil y de superación porque deben estirar, fortalecer y sincronizar sus músculos, articulaciones y extremidades. (Si a nosotros nos cuesta seguir una clase en el gimnasio imagínate lo que sería si no supiésemos manejar nuestro cuerpo)

El lugar más apropiado para aprender a gatear es el suelo de casa. Sobre todo si tienes tarima, parquet, moqueta o similar (por aquello de que el suelo no está tan frío).

Existen múltiples ejercicios recomendados para estimular la intención de gateo así como el sistema psicomotríz de tu peque como, por ejemplo, coloca juguetes que le gusten a una distancia suficiente como para que le llamen la atención pero que le obligue a desplazarse hasta ellos. O utiliza juguetes que se desplacen para estimular a tu peque a seguirlos.

Una vez que ha comenzado a gatear puedes jugar al “más difícil todavía” poniendo alguna serie de obstáculos por el camino (como cojines).

Ahora es cuando toca empezar a armarse de paciencia porque tu peque, descubriendo el mundo, buscará, encontrará, tocará, romperá y se comerá todo aquello que tenga a su alcance. Esta es una buena oportunidad para hacer una limpieza a fondo en casa!.

En Pequecosas.com nos preocupamos por la salud de los peques que están aprendiendo a gatear y por eso, os recomendamos usar las rodilleras Plod Ons por varios motivos:

– Están acolchadas para evitar que tu peque se haga daño durante el gateo

– Tienen un tratamiento antideslizante en la zona de la rodilla para evitar que tu peque se resbale

– Son lavables a máquina

– Tienen unos estampados divertidísimos

– Se pueden usar encima de la ropa o directamente sobre la piel del peque

¿Te gustan tanto como a mi? Pues hazte con las tuyas ahora mismo en Pequecosas.com